El Ecuador de hoy - Política y Sociedad Ecuatoriana: Revista Habla

diciembre 26, 2005

Revista Habla




(¿Ya votaste por lo mejor de lo mejor de los políticos ecuatorianos? Si no lo has hecho, mira el post anterior, o sigue el link. Por favor, sé un buen ecuatoriano, y como tal, vota a última hora. Mañana a las 9 am cerramos las votaciones).



La semana pasada, Rafael tuvo a bien obsequiarme un ejemplar de la revista Habla (si me la hubiera vendido hubiera sido medio trucho, la revista es gratis). He visto con gusto que él se desempeña como reportero (aunque en el número que me dio no encontré ningún artículo de él), al igual que Eduardo Varas es el editor de la revista.

Muy interesante el material de lectura. Leía precisamente un artículo titulado "Todos descarados", cuyo tema central es la corrupción, cuando de pronto llego a la página 9, y me topo con un título interesante: "Diario de un corrupto". Lo transcribo a continuación.

Día uno: Hoy no pensaba trabajar, pero el jefe dijo que debía votar a favor de la convocatoria y que ni se me ocurra faltar. Finalmente no votamos nada, el texto de la convocatoria tenía faltas ortográficas y debatimos 4 horas acerca de la diferencia entre 'denegación' y 'denegamiento', sin llegar a un consenso.

Día dos: El jefe me dijo que nos olvidemos de la convocatoria, hay un asunto más importante: el primo de su esposa es socio accionista de la empresa Acme, la que queremos expulsar del país y él ha decidido comprar acciones allí. Me pide que arme la votación para cancelar la propuesta de expulsar a Acme.

Día tres: Hoy la cosa estuvo buena. Resulta que mi jefe se peleó con la esposa y ahora quiere desaparecer de la faz de la tierra a la tal Acme, que vaya y vote por la expulsión, me dijo. Ahora debo votar por el Sí. Éramos cuatro pelagatos en la oficina, así que no votamos nada.

Día cuatro: Partido. ¡Sí se puede, sí se puede!

Día cinco: El Sí iba ganando y en eso llamó el jefe: "Quiero comprar la empresa, voten No". "¡Pero se está cerrando la votación, va ganando el Sí", dije. "Problema de ustedes, DEBE ganar el No". Salimos corriendo para que esta tontera quede vacía y no gane nada.

Día seis: Hoy hubo algo de acción. Unos colegas propusieron hacer una sociedad entre 6 para comprar Acme, pues el jefe todavía no se decide si la quiere o no, así que lo podemos convencer. Mr. X va a hablar con él.

Día siete: Mr. X vino con buenas y malas noticias. La buena es que al jefe le importa un cuerno Acme. Se reconcilió con la mujer, pero la mujer se peleó con el primo (tampoco era primo hermano, primo lejano nomás), así que el asunto ya no le interesa. La mala es que el jefe tampoco es gil y no nos va a dar la empresa por nada, que Mr. X se comprometa a votar por la inclusión de la empresa JeFe como proveedora de la oficina y Acme es nuestra. Mr. X va a consultar con su jefe.

Día ocho: En este país ya no se puede hacer negocios. El jefe de Mr. X dijo que sobre su cadáver yerto contrataríamos a JeFe, que esa empresa tiene veinte mil juicios por contaminación del ambiente, destrucción de la capa de ozono y deforestación extrema. Ellos votarán por la contratación de AmO.

Día nueve: Buenas noticias. Ya nos enteramos que el jefe de Mr. X tiene acciones en AmO. Y también nos enteramos que mi jefe está presentando una propuesta para que el contrato con JeFe sea por diez años, con una cláusula en letras pequeñas que no la haga responsable por ningún daño al ambiente que causen sus operaciones.

Día diez: Mi jefe me mandó a una entrevista al canal, con todas las pruebas de que AmO es la que va a destruir el ecosistema en sólo 5 años.

Día once: Mi jefe se insultó hasta la madre con Mr. X, pero un amigo común los está convenciendo para un acuerdo, así que no podemos hacer nada hasta recibir nuevas órdenes. Puedo ir a la oficina, pero sin votar a favor ni en contra de nada y sin dar declaraciones. Para hacer el papel de gil mejor no voy.

Día doce: La conversación está empantanada pero puede haber buen resultado, que si quiero vaya a trabajar, sino no.

Día trece: Me llamó el jefe, todo arreglado, AmO será contratada, que hagamos con Acme lo que queramos.

Día catorce: Éramos como 40 en la oficina, pero todos agotados por la farra de ayer, así que no tratamos ningún tema.

Día quince: Empiezan las vacaciones, Miami me espera.


El estilo me parecía similar, de manera que regresé a ver el autor y me llevé otra grata sorpresa: Fátima Acioly. Felicitaciones, Mrs. Acioly.